Katy tiene una cajita llena de besos de muchos sabores.
A mis niños/as les encantan los cuentos, se quedan embobados. Mientras lo contaba, me acercaba a algunos niños/as y les daba un beso, dramatizando el cuento.
Después han compartido más con sus amigos/as y han llenado de besos imaginarios una caja que he "adornado" con papel charol, gomets y labios rojos. Les ha encantado la idea de sacar de la caja uno cuando algún niño esté triste.
Aún es pronto para saber si se acordarán de la caja cuando pasen unos días...



